Liberar el potencial

Lo anterior es un primer paso fundamental para poder luego liberar el potencial del proyecto y de las personas que lo conforman. Potencial es la capacidad inherente que tiene un lugar, una comunidad, un terreno y sus administradores para llegar a crecer y desarrollarse.

Algunas definiciones

“Potencial es aquello que existe, pero aún no se manifiesta” (Mang y Reed, 2011).

“El único lugar donde existe el potencial para el cambio cualitativo es antes, antes de que la energía se manifieste y se gaste, antes de que se creen los problemas. El pensamiento regenerativo habita en este antes, con el potencial de lo que puede existir” (Sanford, 2016).

“Potencial [es] la capacidad inherente para el crecimiento, el desarrollo o la creación. El potencial regenerativo se define como la capacidad de aprovechar las intervenciones humanas para lograr una mayor salud sistémica a través del tiempo para el lugar que ocupan y del que dependen” (Mang y Reed, 2012, p. 18).

 “El potencial es algo como el sonido del futuro que nos llama. Una de las formas clave de escuchar el futuro es no permitir que la estática del presente interfiera con la música clara que entra por las ondas.” “Los sistemas [de potencial] abierto ofrecen la posibilidad de trabajar en el futuro”

Algunas palabras sobre el potencial

El potencial debe ser cultivado. Es la semilla y nosotros debemos otorgarle el suelo fértil para que pueda expresarse y crecer, llegar a ser flor, fruto y volver nacer nuevamente como semilla.

El potencial abierto es el camino por el cual actualizamos nuestro propósito. Es abierto pues no tiene límites definidos que lo sometan a una forma en particular. El horizonte nunca es fijo, más bien nos indica el infinito, que es abierto y evolutivo, al igual que la totalidad de sus posibilidades. Lo mismo aplica a la empresa y al lugar. Son procesos abiertos y flexibles, en donde el potencial es la posibilidad de ser, que se encuentra aun sin descubrir.

Para esto, debemos trabajar desde la fuente de la abundancia y sobre el futuro. La visión enfocada en el potencial, apunta a descubrir constantemente la verdadera capacidad interior alojada en la energía disponible de los sistemas. En cambio, la visión enfocada en la existencia, se centra en las problemáticas o síntomas que se encuentran en la superficie. Potencia y existencia deben estar en consonancia, logrando activamente el equilibrio entre la explotación de viejas certezas y la exploración de nuevas posibilidades.

La existencia es “reactiva” y requiere de funcionamiento y operación de lo que está en un orden explicado (desenvuelto o mostrado). En cambio, el potencial trabaja con un enfoque “proactivo” y requiere de mejoramiento y regeneración de aquello que está en un orden implicado.

“Un negocio regenerativo ve el mundo en términos de potencial en lugar de problemas. Al centrarse en el núcleo de lo que está tratando de suceder en lugar de lo que ya existe, una empresa puede introducir interrupciones profundas y transformadoras en una industria” (Sanford, 2016).